Busot es un pueblo de origen medieval a los pies del Cabeçó d'Or, a unos 20 km al norte de Alicante. En su término se encuentran las cuevas del Canelobre, con una de las bóvedas más altas de España, y lo rodean senderos de montaña.
Busot es un pueblo pequeño y tranquilo del interior, a unos 20 km al norte de Alicante y a unos 7 km de la costa de El Campello. Se asienta a los pies del Cabeçó d'Or, cuya cumbre, de 1209 m, es una de las mayores alturas de la provincia de Alicante. Tiene origen musulmán: en 1252 el rey Alfonso X el Sabio lo incluyó en el término de Alicante, y Busot no se independizó como municipio hasta 1773. En un cerro a las afueras del pueblo se encuentran los restos de un castillo de época árabe, hoy completamente arruinado. En el centro se puede visitar la iglesia parroquial de San Lorenzo Mártir, subir al monte Calvario para ver los alrededores y conocer el antiguo lavadero de Pont de la Bassa. En el casco antiguo se encuentra además el Museo de Música Étnica, que expone una selección de la colección de Carlos Blanco Fadol, con más de 4000 instrumentos de 145 países. El gran atractivo del municipio son las cuevas del Canelobre, situadas a unos 700 m de altitud en la ladera norte del Cabeçó d'Or. Su bóveda alcanza 70 m de altura, una de las más altas de España, y el nombre procede de una estalagmita con forma de candelabro de más de 100.000 años. Durante la Guerra Civil el ejército republicano las utilizó como taller de reparación de aviones, y hoy, gracias a su acústica, acogen conciertos. Las sierras de alrededor están surcadas por senderos y rutas en bicicleta de montaña, como el sendero señalizado PR-CV 2, de 10,5 km, hasta la cumbre del Cabeçó d'Or. En la zona hay también vías ferratas que el portal turístico autonómico describe como aptas para personas con poca experiencia. Algunos senderos pasan por antiguas minas, simas y pozos artesianos, y otros llevan hasta la torre de Cabrafich. La fiesta principal son los Moros y Cristianos, que se celebran después de Semana Santa, y en julio tiene lugar la Nit dels Ciris, la noche de las velas. De la cocina local merece la pena probar la gachamiga y los dulces típicos. Busot es una buena base para descubrir la cara menos turística de la provincia de Alicante, lejos del bullicio de la costa.
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